Autores:
Alcaide Sánchez, Cándido
Alcázar Atienza, Mireya
Castillo Solero, Noelia
Fernández Jiménez, Catalina
Gil Tomé, María Nieves
González Cano, Sergio
González Requena, David
Jiménez Bellido, María
Lozano Ruiz, Manuel
Meneses Jiménez, Juan Antonio

RESUMEN

Cada vez son más las personas que confían en la musicoterapia para solucionar sus problemas, pues se ha demostrado que ofrece numerosos beneficios, tanto en los adultos como en los niños.
En las sesiones de musicoterapia, los expertos usan ciertas piezas musicales que sirven para inducir en nosotros determinados sentimientos que son necesarios a la hora de trabajar aquel problema que presentamos; sin embargo, normalmente en nuestro hogar escuchamos el tipo de música que nos gusta, sintiendo aspectos beneficiosos de la misma, sintiéndonos más alegres y vivos, además de animarnos a hacer determinadas actividades de nuestro día a día.
En el siguiente artículo, se observa cómo el uso experto de la música en determinados ambientes y sobre determinadas variables, provoca que el ser humano llegue a un estado de mejora y ofrezca una base terapéutica que ayuda al desarrollo pleno de la persona y a una mejora cualitativa y cuantitativa de su organismo. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los siguientes casos se tratan de experimentos y estudios realizados con gran nivel de profesionalidad por parte de expertos.

PALABRAS CLAVE

Beneficios, musicoterapia, música, psicoterapia, terapeuta, terapéutico/a, sujeto, investigación, fragmento.

INTRODUCCIÓN

“La música, esa gran conocida, pero a la vez esa gran desconocida”; “La música es algo que suele gustar a todos”; “Es aquella que nos acompaña en los momentos de soledad, tristeza, alegría, entusiasmo, nerviosismo,…”
Se ha demostrado científicamente que la música posee ciertos componentes que actúan de manera beneficiosa en nuestro cerebro, y estimula una parte de éste para que las glándulas segreguen la serotonina, la llamada hormona de la felicidad y del buen humor.
La Musicoterapia podría definirse como psicoterapia que utiliza movimiento, sonido, música y una cantidad estimada de recursos no verbales para llegar a desarrollar una unión o vínculo entre el terapeuta y el sujeto (o los sujetos), con la finalidad de mejorar la calidad de vida del paciente y recuperarlo para la sociedad, así como para producir cambios socio-culturales y educativos, llevando a cabo una prevención primaria de la salud comunitaria. Es decir, la musicoterapia es, por tanto, un arte y una ciencia en la que la música tiene una clara intención terapéutica. El efecto terapéutico producido por la audición de fragmentos musicales específicos, previamente seleccionados y comprobados, se denomina musicoterapia pasiva, a diferencia de la musicoterapia activa, que implica algún tipo de participación en cuanto a la producción o expresión corporal de la música.
En este artículo vamos a realizar una exposición y un estudio claro sobre los usos de la musicoterapia como vertiente beneficiosa dentro de los siguientes marcos:

  • La Musicoterapia y el estrés laboral.
  • Musicoterapia para mujeres violentadas.
  • Programa de musicoterapia para el dolor lumbar crónico.
  • Musicoterapia como alternativa para disminuir la ansiedad de lactantes.
  • Beneficios de la musicoterapia en niños.

 

musicoterapia

 

LA MUSICOTERAPIA Y EL ESTRÉS LABORAL

El estrés es un factor de riesgo de enfermedades crónicas debido a que las reacciones fisiológicas que lo acompañan se vinculan a muchas enfermedades. Por otra parte, se ha demostrado que el estrés consigue ser un factor que puede predisponer a tener otras enfermedades e incluso a disminuir las defensas del organismo.
Se ha demostrado que el estrés actúa sobre el sistema respiratorio, el sistema cardiovascular, el digestivo, sobre la musculatura, la piel y el sistema inmunológico. Es posible encontrar depresión y otras enfermedades mentales debido al estado prolongado de estrés.
A través de la psicología y la sociología hemos encontrado una explicación de por qué el hombre tiende a estresarse, y el porqué del carácter nocivo y peligroso para la salud del ser humano, poniéndose en evidencia a nivel de la conducta, el trato afectivo o el psicológico.
La mejor forma de combatir el estrés laboral es dar al hombre los recursos para afrontar de manera adecuada y que le permita el pleno el disfrute de su actividad laboral con el beneficio personal y social que de ella se deriva. Al mismo tiempo, las condiciones objetivas del medio laboral deben facilitar que ese pleno disfrute se produzca mediante el perfeccionamiento continuo de las condiciones de trabajo.
Dentro de la atención integral se evalúa el estado psicológico de los pacientes y ofrece, como recurso terapéutico para el estrés y otros estados psicopatológicos, la técnica de la musicoterapia, que consiste en una disciplina terapéutica que sirve como un efecto que favorece la música en sus variantes para producir cambios positivos que son llevados al área clínica y educacional, y que se lleva en este caso al estrés laboral.
Gracias a los aportes que han realizado especialistas, esta especialidad cuenta a día de hoy con una base científica comprobada.
Según Juliette Alvin, “en la música existen ciertas funciones físicas conectadas con los esquemas rítmicos y secuenciales. Los esquemas rítmicos y las líneas melódicas de la música se corresponden con características similares del organismo humano”.
Está comprobado que existe una respuesta fisiológica e involuntaria de nuestra respiración y la frecuencia cardíaca ante la escucha de diferentes composiciones musicales que siguen el ritmo de la música, funciones que en la relajación y en el sueño disminuyen su actividad teniendo efectos a nivel mental y afectivo que ayudan a un mantenimiento a nivel psicofísico.
La musicoterapia está dirigida a contrarrestar el efecto negativo que produce el estrés, desde el punto de vista de la ansiedad y del desempeño de las capacidades intelectuales del sujeto, teniendo en consideración también que los procesos cognitivos están afectados ante un rango elevado de estrés o ansiedad.
El uso de esta terapia ha demostrado ser muy útil para contrarrestar los efectos negativos del estrés, o incluso para la prevención del mismo, ayudando al sujeto a obtener un nivel adecuado, en lo que respecta a las funciones psicofisiológicas y de bienestar, por lo cual podemos considerar a la musicoterapia un medio útil de acción en el marco terapéutico, y también en la prevención primaria del estrés.

MUSICOTERAPIA Y VIOLENCIA DE GÉNERO

En lo que refiere a las mujeres violentadas, hay que señalar que el maltrato hacia una persona provoca baja autoestima, inseguridades, falta de confianza, y un cúmulo de sentimientos negativos que merman a la persona en todo su ser.
La musicoterapia en este sentido ayuda a estas personas aumentando su seguridad, ayudándoles a tornar en positivo muchos de los sentimientos negativos y, también, siendo una pieza clave en el marco constructivo de estas personas. Es una buena técnica y vehículo para canalizar emociones y profundizar en el autoconocimiento de estas personas, una buena herramienta que ayudará a producir esos cambios a nivel psicológico y sociológico, ayudando, además, a producir, crear, liberar, comunicar, derribar barreras…
Este programa de musicoterapia es aún experimental, aunque ya se utilizan varias técnicas:

  • Audiciones musicales.
  • Técnicas de viajes musicales.
  • Trabajo corporal.
  • Improvisaciones colectivas de canciones y catarsis individual.
  • Técnica de relajación de Schultz con fondo musical.

El programa se está llevando a cabo a través de sesiones dedicadas a la concienciación y exploración de conflictos y sentimientos a través de la música.
Uno de los aspectos fundamentales de la musicoterapia es que ayuda a la afectividad (como alternativa terapéutica), a incrementar la autoestima, a superar la depresión y a emprender cambios vitales. Todo esto les sirve a las mujeres maltratadas para darse cuenta de la fuerza interior que les permite hacerse responsables para conducir sus propias vidas de una forma saludable y autónoma, en el camino de encontrarse a sí mismas.

 

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MUSICOTERAPIA Y DOLOR LUMBAR CRÓNICO

El dolor crónico es el tercer problema sanitario más frecuente, solo superado por enfermedades de origen cardiovascular y el cáncer. Este dolor es el responsable de crear personas dependientes, y por tanto de autonomía y sociabilidad, también puede aparecer depresión, lo que puede conllevar fatiga y aumentar el dolor.
Las estrategias referidas al dolor crónico deben de ser aquellas referidas al campo sensorial, emocional y afectivo, ya que pueden reducir el ciclo del dolor crónico.
La musicoterapia puede ayudarnos agregando estrategias cognitivas adaptadas, incorporando rasgos emocionales, orientación de la realidad, estimulación sensitiva, así como oportunidades de autoexpresión y adquisición de herramientas adaptadas a la edad, tanto cognitivas como de expresión. Se presenta un programa de musicoterapia para el dolor lumbar crónico en el que la cooperación del paciente es el pilar fundamental:
Técnicas de distracción-expresión: cantos guiados y seleccionados por el musicoterapeuta, adaptados al tipo y preferencias de los pacientes, acompañados o no de movimiento, rodeadas de carga emotiva para lograr una identificación con las canciones.

De Castro (2004) y Newman (1996) realizaron investigaciones con lactantes para demostrar la disminución de estrés gracias a los efectos de la musicoterapia sobre la maduración del sistema nervioso, principalmente sobre el sistema nervioso central, con lo cual fijará su atención, la mantendrá y aprenderá de los estímulos para lograr un desarrollo armónico e integral del lenguaje y la comunicación, ya que mejora la inteligibilidad del habla incorporándole elementos de ritmo, acentuación y entonación.

El primer sentido que desarrolla el ser humano es el oído. Las mujeres embarazadas suelen recibir la sugerencia de estimular a sus bebés aún no nacido hablándoles o poniendo música. Los niños juegan bailando y cantando, y responden a la música con alegría en forma permanente. Podría decirse que a través del oído se establecen los primeros contactos con el mundo, haciendo que la música acompañe al ser humano durante toda su vida.
Algunos beneficios generales de la musicoterapia en niños son:

  • Ayuda a mejorar en el aprendizaje y a tratar las dificultades en este campo.
  • Mejora los problemas de conducta.
  • Ayuda al tratamiento y desarrollo de niños autistas.
  • Mejora la autoestima.
  • Mejora la socialización.
  • Ayuda en el tratamiento de dolores crónicos y otras enfermedades.

Uno de los beneficios que la musicoterapia ha conseguido en niños está en lo referente a las enfermedades neurológicas.
Se realizó una investigación en un hospital, donde se ha determinado que la musicoterapia ha resultado llevar un alto porcentaje en la mejoría en cuanto al desarrollo del dolor en los niños con enfermedades neurológicas, disminuyendo la aparición de las mismas.
En cuanto a la actividad física se refiere, un porcentaje mayor de estos niños mantuvo alguna actividad durante el trascurso de la música, echo que no se lograba en estos niveles antes, cuando se mantenían acostados en la cama.

 

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BENEFICIOS DE LA MUSICOTERAPIA EN NIÑOS

Se ha evidenciado también el carácter positivo de la música en ciertos estímulos, tales como que los niños mantenían una sonrisa para expresarse ante estímulos considerados positivos, lo que hacía que decayera la ansiedad y la apatía que predominaban antes de la aplicación de la musicoterapia.
En lo que respecta a la repercusión de efectos sociales, se comprobó que la aplicación de la musicoterapia conlleva relajamiento  de los niños con respecto al personal sanitario (médicos y enfermeros), no estando nerviosos como con anterioridad al procedimiento de la musicoterapia. No sólo se mejoró en esto, sino que también se notó una mejora de la relación entre niños y con sus propias familias. Esto demuestra que la aplicación de la música como complemento del tratamiento en los niños con enfermedades neurológicas, mejora en un alto porcentaje las reacciones fisiológicas, psicológicas y sociales a la enfermedad, lo cual favorece el tratamiento, recuperación y rehabilitación del niño dentro de su largo período de hospitalización.

Técnicas de estimulación física con música: pequeñas dramatizaciones que ayudan a descubrir posibles bloqueos.
Técnicas cognitivas o de afrontamiento, con relajaciones guiadas o libres.

DISCUSIÓN

La musicoterapia es una técnica muy reciente, una experiencia creativa de un módulo piloto experimental de aplicación en diversos procedimientos como los visto en este artículo. Esta técnica refleja una alternativa terapéutica en la incrementación de la autoestima, la superación de la depresión y la mecha para los cambios vitales. Es cierto que aún hay que mejorar la construcción de terapeutas y especialistas en esta área y formarlos con más y mayor información. También habría que dar mayor énfasis a los problemas de ansiedad, lo que implicaría extender un mayor número de sesiones.
Los protocolos de musicoterapia pueden ser adaptados a las necesidades de los pacientes, tanto a nivel emocional como físico. Las intervenciones de musicoterapia que requieren una actitud activa por parte de los pacientes resultan más eficaces, ya que les permiten desviar el foco del dolor del estímulo aversivo, aumentando la autosuficiencia de los sujetos en situaciones diversas, como los ejercicios de movimiento o la acción de vestirse; además, aumenta la tolerancia del dolor y la ansiedad, y ofrece un espacio de autoexpresión y reafirmación de la individualidad del paciente.
Por tanto, con el apoyo de la música, se obtiene mayor coordinación psicomotriz y mejora el funcionamiento físico, psicológico, intelectual y social.
Uno de los objetivos es que, con el perfeccionamiento de todo esto, se consiga una auto-conducción de la propia vida de las personas con problemas o enfermedades tratables.

CONCLUSIONES

Son varias las conclusiones que podríamos sacar de todo lo dicho anteriormente:
La música es un medio por el cual se canaliza emocionalmente a una persona y le permite ayudarla en la solución de problemas psicológicos.
La música instrumental es una herramienta efectiva para la aplicación de la musicoterapia, ya que ayuda a la relajación.
La música podría convertirse en una herramienta importante para los niños y una ayuda en el aula si se utiliza adecuadamente.
La gran mayoría de las personas cambian su estado de ánimo al escuchar música, así, al tener un problema de depresión, pueden por los menos olvidarlo por un momento.
En las sesiones de musicoterapia, los expertos usan ciertas piezas musicales para inducirnos los sentimientos que se requieren en el momento de trabajar cada uno de los problemas que presentamos.
La musicoterapia favorece la integración y desarrollo del esquema corporal, espacio temporal, psicomotor, sensorio-perceptivo, locución y expresión oral, la comunicación, medios expresivos (corporales, instrumentales, espaciales…), el pensamiento, el lenguaje, liberación de presiones y energía reprimida.
Dota al sujeto de vivencias musicales enriquecedoras, estimulantes y motivadoras.
Mejora la concentración, la memoria y la percepción espacial.
Maximiza la expresión y el sentimiento; en este sentido, favorece aspectos como la compasión, la compresión y el amor.
Excita el sistema nervioso y favorece el dinamismo.
La musicoterapia es, por tanto, una gran arma efectiva para todo tipo de problemas e incluso para muchas enfermedades, aunque aún, hay mucho por descubrir sobre esta metodología en expansión.
“Sin música, la vida sería un error” (Friedrich Nietzsche).

BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

Poch Blasco, S. (2001). La importancia de la musicoterapia en el área emocional del ser humano, Revista interuniversitaria de formación del profesorado, nº 42, Págs. 91-113.                                                                                                       http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=233619

Mezadiego Infante, T.J., Reboredo Santes, F. (2007). La musicoterapia como alternativa para disminuir la ansiedad en lactantes, Revista de educación y desarrollo, nº8, págs. 43 – 48.

http://www.cucs.udg.mx/revistas/edu_desarrollo/anteriores/8/008_Mazadiego.pdf

Alonso-Cardaño, A., Hernaez-Martínez, M., Martí-Auge, P. (2008). Tratamiento multidisciplinar para el dolor lumbar crónico: programa de musicoterapia, Revista de la sociedad española del dolor, nº 4, págs. 1 – 6.

http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S1134-80462008000400004&script=sci_arttext

Fernández de Juan, T. (2006). Programa de investigación-acción sobre autoestima y musicoterapia con mujeres violentadas, Enseñanza e investigación en psicología, nº 1, págs. 65 – 79.

http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=29211105

Victoria García-Viniegras, C.R., Rodríguez Martínez, J., Barbón Ruiz, D., Cárdenas Echevarría, N. (1997). Musicoterapia. Una modalidad terapéutica para el estrés laboral, Revista cubana de medicina general integral, nº6, págs.1 – 6.

http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-21251997000600003

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AUTOR: GONZALO MALDONADO RUIZ

 

PALABRAS CLAVE

Danza / Comunicación / Actividad creativa / Educación formadora y desarrolladora / Diversidad

RESUMEN

Por todos es sabido que el desarrollo de la psicomotricidad es básico y fundamental en la etapa de la Educación Infantil por ser una llave que fomenta la aparición de la autonomía personal. Pero de la misma manera, muchas veces nos centramos en diseñar circuitos o juegos en los que desarrollen cierta parte del cuerpo cuando existe una herramienta que nos permite que, además de un crecimiento armónico, los niños y niñas establezcan otro tipo de competencias. Éste no es otro que la danza, vista comúnmente como una férrea disciplina pero que, como este artículo pretende demostrar a través de los diferentes autores, puede dar bastante de sí en un aula de estas características.

 INTRODUCCIÓN

 La danza ha formado parte de la vida de los hombres desde el principio de la Humanidad. Danzar es bueno para todos, y especialmente para los niños, no sólo porque se divierten sino porque también les ayuda en su desarrollo corporal, contribuye a afianzar la lateralidad, la coordinación y les facilita el aprendizaje del ritmo mediante el movimiento. En general, la danza puede considerarse como un hecho interior y a la vez exterior, como expresa Ángela Hugas: “por un lado, hay una proyección hacia fuera de lo interno jugando con el entorno, con la energía, con la gravedad. Por otro lado, esta actividad profunda se ha nutrido y ha sido posible gracias a las vivencias con el entorno”. Esto significa que la danza es una actividad enriquecedora dentro de un trabajo en conjunto con otros medios artísticos y con aspectos de la vida que la van nutriendo y fortaleciendo; Ángela Hugas presenta diferentes nexos de la danza, algunos son:

  • Nexo entre la danza y la música: cuando se oye una melodía es muy difícil permanecer estáticos.
  • Nexo entre la danza y la cotidianidad: la danza se nutre de la vida y la vida se puede enriquecer por la danza, combinando acciones y gestos cotidianos con la música y el movimiento; simular despertarse, desperezarse, bañarse. Es recoger los movimientos que surgen en el quehacer diario del niño para incorporarlos a la danza.
  • Nexo entre la danza, la comunicación y el lenguaje: la danza como medio de comunicación está presente dentro de la expresión plástica a través de la plasticidad del cuerpo.

Herminia Mª García Ruso analiza la danza desde la perspectiva integral, contemplando los siguientes aspectos: actividad humana universal: actividad motora, ya que utiliza el cuerpo como instrumento a través de técnicas corporales específicas, expresa ideas, emociones y sentimientos y está condicionada por una estructura rítmica; actividad polimórfica, ya que puede presentar múltiples formas; actividad polivalente, ya que puede abarcar diferentes dimensiones como el arte, la educación, el ocio y la terapia; actividad compleja porque conjuga e interrelaciona factores biológicos, psicológicos, sociológicos, históricos, estéticos, morales, políticos, técnicos, geográficos, y porque aúna la expresión y la técnica y puede ser individual y colectiva.

Patricia Stokoe consideró inseparable el concepto de “expresión corporal-danza” y partió del principio de que todo movimiento puede ser una danza y poseer una carga expresiva. La entendió como una conducta espontánea inherente al ser humano, como un lenguaje mediante el cual la persona expresa sensaciones, emociones, sentimientos y pensamientos, con el cuerpo, integrándola de esta manera a sus otros lenguajes expresivos, como el habla, el dibujo, la pintura, la escritura, la poesía, etc. Patricia Stokoe se dio cuenta que la danza se reducía a una secuencia de patrones de movimientos, que a nivel de espectáculo puede estar bien, pero no a nivel educativo.

El eje central de sus investigaciones fue la expresión corporal y planteó que el niño es fuente-instrumento e instrumentista. El niño se comunica a través de su cuerpo.

La comunicación corporal puede analizarse, sólo con fines didácticos, tomando una división realizada por Patricia Stokoe:

  • Comunicación intrapersonal: es la que establece el sujeto consigo mismo.
  •  Comunicación interpersonal: es aquella que se establece con el otro. Para desarrollarla se utilizan técnicas para la comunicación en parejas como son las de imitación de movimientos, espejos, preguntas y respuestas y ecos.
  • Comunicación grupal: es la que se da entre tres o más personas. Aquí las técnicas a utilizar tienen que ver con trabajos coreográficos.
  •  Comunicación intergrupal: es la que involucra dos o más grupos. Aquí puede incluirse la comunicación que se establece entre los intérpretes y los espectadores.

Las publicaciones de Stokoe son referencia obligada en todas las citas que sobre expresión corporal, danza y creatividad se hacen hoy día. Sus lecciones magistrales se han transmitido a partir de su extensa bibliografía.

DISCUSIÓN

VALOR EDUCATIVO DE LA DANZA

La danza no se ha aprovechado lo suficiente en la escuela por una razón, el desconocimiento, tanto de su enorme valor como agente educativo como de sus componentes técnicos básicos y de la forma de llevarlos a cabo. Actualmente, la enseñanza se está mostrando más interesada por esta forma de educación y expresión artística, incluyendo en sus programas la danza, frecuentemente al lado de la música. Mediante la danza grupal el alumnado puede adquirir la experiencia de ver cómo las personas se adaptan entre sí, por lo que es una forma valiosa de fomentar las relaciones sociales.

En síntesis, puede decirse que el valor educativo de la danza es doble:

-Primero, en razón de la práctica del movimiento.

-Segundo, al facilitar el perfeccionamiento de la armonía personal y social que fomenta la observación exacta del esfuerzo.

Hablar de danza en preescolar es hablar del valor educativo que ofrece esta área más allá de sus valores estéticos y culturales como arte escénico o disciplina artística, como cita Jacqueline Robinson en su libro El Niño y la Danza: “El objeto de la enseñanza de la danza a los niños es hacer mejores a los seres humanos”.

Para Patricia Escobar lo que se busca es que el alumno encuentre en la danza un lugar acogedor, donde pueda crecer, aprender y desarrollarse integralmente con la ayuda del maestro y de sus compañeros. En este sentido, los aportes de Oscar Vahos en su libro Danza-Ensayos son una muestra de la importancia de trabajar la danza desde la temprana edad, analizando los contras si se niega su inclusión en el sistema educativo.

Todos los autores coinciden en que el educador antes de preocuparse por qué enseñar, ha de considerar delante de quiénes se encuentra para ayudar a los niños y niñas a tener un desarrollo armónico, integral y responder a las necesidades e intereses que tienen en cada momento.

En las escuelas infantiles donde se fomente la educación por la danza, se ha de centrar la atención en el efecto benéfico que esta actividad creativa tiene sobre el alumnado, y no tanto en la ejecución perfecta de danzas con vistas a un espectáculo. Por lo tanto, deberá practicarse teniendo en cuenta este principio y siguiendo unos procedimientos claramente definidos.

El tratamiento de la danza en un enfoque pedagógico se basa en un modelo didáctico integrador y desarrollador, que por medio de sus componentes apunta a la formación del estudiante, y su incorporación en la sociedad. La danza se constituye así en un medio y no en un fin en sí misma. Se pretende que los niños y niñas, al practicar la danza, aprendan a utilizar destrezas, procedimientos y conceptos para generar conocimientos, habilidades, hábitos y actitudes que permitan satisfacer sus necesidades y así poder adaptarse al medio satisfactoriamente, puesto que los aprendizajes deben ser para la vida.

A través de la danza como medio educativo, pensando en una educación formadora y desarrolladora, se da la posibilidad de estimular las grandes áreas de capacidades y habilidades (cognoscitivas, sociales y de movimiento) y que en el ser humano se van desarrollando paralelamente, aún cuando unas maduren antes que otras.

INICIACIÓN A LA DANZA

La edad propicia para iniciar al niño y a la niña en la danza colectiva según algunos autores como Patricia Escobar, Diógenes Vergara y Jacqueline Robinson, sugieren que ésta no se trabaje antes de los tres años de edad, porque los niños y niñas están en proceso de auto-reconocimiento, adquiriendo en sí, el dominio de su cuerpo. Para ellos y ellas es conveniente trabajar con cantos infantiles que les motiven a moverse de manera espontánea. En relación con esto, Vergara dice: “En preescolar no es fácil ejecutar movimientos conscientes que impliquen alternancia, es decir, que mientras el pie derecho realiza un movimiento en una dirección específica, el pie izquierdo lo ejecuta en otra dirección. Los movimientos que pueden realizar han de ser sencillos.

Con respecto a este tema Jacqueline Robinson nos dice que: “Tal vez no lo sepas aún, pero la danza existe en ti, en todo momento. Basta con escuchar, mirar, sentir. También existe fuera de ti, en la naturaleza, en la gente que te rodea, en todo lo que forma parte de tu vida”. Es decir, es bueno que el niño empiece la danza desde la más tierna edad porque esta actividad le es natural: juega con su cuerpo desde su nacimiento. Sin embargo, no es antes de los tres años que se le puede hacer bailar “conscientemente”.

LA DANZA INFANTIL

La danza infantil se compone de movimientos sencillos, organizados en un marco espacio-temporal concreto. Los pasos, enlazamientos, etc, pueden ser ejercitados como formas aisladas o como formas elaboradas en una composición coreográfica. Por ejemplo, la combinación de marchar, saltar, girar, correr en forma semejante a una cadena, encontrarse en un círculo, etc. Breves secuencias de movimientos encadenados forman una totalidad mayor, una danza. Y todo ello vivido, experimentado por cada participante y por el grupo en conjunto.

Los tipos de danzas más utilizados en la educación infantil, según la estructura coreográfica, son: las danzas en rueda, en líneas o en parejas.

INTERVENCIÓN EDUCATIVA

En un principio el alumnado reacciona inmediatamente ante los estímulos, de modo que en esta primera etapa existe el peligro de perder la espontaneidad infantil por un exceso de corrección y de ajustar los movimientos a unos modelos demasiado estrictos. Por eso, el profesorado deberá guiar con cautela, por medio de sugerencias. Deberá alentar al alumnado para que emplee su energía en ejecutar sus propios movimientos de forma natural, sin corregir demasiado, ni ajustar a unas normas rígidas, condicionadas por una coreografía completamente elaborada de antemano. La corrección y el asesoramiento formal vendrán después, cuando el niño o la niña hayan desarrollado su personalidad sin restricciones ni inhibiciones y pueda entender y apreciar el significado completo de lo que se les solicita.

Por otra parte, el uso de la repetición es natural y tiene valor. Los movimientos deben incluir preferiblemente a todo el cuerpo, y el profesorado no debe exigir absoluta precisión en los aspectos técnicos, puesto que el alumnado aún no está capacitado para su correcta ejecución. A medida que va adquiriendo experiencia siente el impulso de imitar, por lo que el docente puede entonces invitarle a ello y a realizar con más o menos inmediatez y exactitud el movimiento propuesto, desarrollando así, al mismo tiempo, el sentido de la observación.

El docente debe convertirse en un buen conductor y orientador del grupo, debe hacer que los niños y niñas disfruten la danza. El docente debe realizar un diagnóstico de entrada que le permita conocer más a sus alumnos en cada una de sus dimensiones, y así evaluar las necesidades que ellos presentan, para iniciar su trabajo a partir de ellas, animándoles y motivándoles en forma constante.

Teniendo en cuenta que el papel del docente frente a los niños y niñas de preescolar no es formar artistas, sino aproximar el niño al arte, éste debe presentarle la danza como una alternativa de expresión donde cada uno descubra sus propias facultades y habilidades. Debe ofrecer la oportunidad que los niños y niñas conozcan nuevas formas de movimiento y no trabajen solo por imitación.

Debe tenerse en cuenta también a los niños con necesidades educativas especiales, atendiendo a la diversidad. El profesor debe proporcionar alternativas que favorezcan el goce y el placer de moverse.

OBJETIVOS FUNDAMENTALES

Los objetivos de la danza en la Educación Infantil se pueden concretar en:

- Conocer, controlar y dominar el propio cuerpo.

- Dar al movimiento precisión en su organización temporal y rítmica.

- Tomar conciencia del cuerpo como instrumento de comunicación.

- Disfrutar y recrearse con el movimiento en un ambiente lúdico.

- Fomentar y perfeccionar la relación grupal,

- Enriquecer la expresión de la afectividad.

- Adquirir confianza en sí mismos.

- Despertar en los niños aspectos como la curiosidad, la imaginación, la creatividad a través de canciones, juegos, danza y actividades de expresión corporal.

- Introducirles en los elementos básicos de la técnica de la danza a través del componente lúdico.

CONCLUSIONES

Introducir la danza en la educación dota a los alumnos de herramientas para así acceder más fácil a otros aprendizajes. Será el docente el encargado de gestionar y eso conlleva: organizar, planificar, mediar el proceso de aprendizaje y evaluar.

La educación por medio de la danza considera los siguientes principios:

El alumno considerado como un ser en constante evolución, podrá expresarse según sus capacidades individuales, de su elección y creación originales

El profesor estará siempre cercano a cada alumno y al grupo total. Imaginará temas y motivaciones que permitan a todos descubrir sus potencialidades personales y los mejores medios y recursos para desarrollarlos. Permitirá al alumno que se exprese por sí mismo con total libertad integrándose y desarrollándose como persona. Deberá conseguir sacar el potencial de cada alumno.

Se persigue la formación del alumno y su incorporación en la sociedad, por lo que la danza se constituye así como un medio y no en un fin.

Puede que haya muchos detractores de este tipo de educación, pero la prueba de que esta práctica es fructífera la tenemos en el programa MUS-E. La idea fue creada por un violinista, Yehudi Menuhin, que desde 1994 se comenzó impartir en Suiza. Lo que desde esta propuesta se intenta llevar a cabo es la educación a través de las habilidades artísticas, y para ello se valen, además de los docentes que trabajen en el centro, de artistas expertos en sus respectivas materias, ya sean música, danza, teatro, etc. que visitan la escuela y trabajan también con los niños y niñas.

Sus principios fundamentales parten del desarrollo intelectual, estético y social de la persona, estimulando el placer por el descubrimiento, la curiosidad, el interés y el conocimiento. Además, busca proporcionar lazos entre individuos de diferentes culturas posibilitando la aceptación y el respeto a la diversidad. A todo esto se le añade que intenta crear una escuela que se abra a la sociedad, el barrio, la ciudad, la vida social y artística.

En los centros en los que se ha puesto en marcha esta propuesta los resultados han sido bastante concluyentes: una mejora de la integración del grupo, un refuerzo de la autoestima individual y grupal, la disminución del nivel de conflictividad, un descubrimiento del compañero a través del contacto físico y el trabajo sobre la capacidad de autovaloración.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • Herminia Mª García Ruso (1997) La danza en la escuela. Editorial Inde.
  • Oscar Vahos (1998) Danza-ensayos. Producciones Infante.
  • Cielo Patricia Escobar (1998) Danzas lúdicas para preescolar. A ritmo de nuestro folclore. Magisterio.
  • Ángela Hugas i Batlle (1996) La Danza y el Lenguaje del Cuerpo en la Educación Infantil. Editorial Celeste.
  • Jacqueline Robinson (1992) El Niño y la Danza. Editorial Octaedro.
  • Patricia Stokoe y Harf Ruth (1996) La Expresión Corporal en el Jardín de Infantes. Editorial Paidós.
  • Marisa Fernández Rubí (2005) Taller de danzas y coreografías: educación infantil y primaria. Editorial Ccs.
  • Félix Cañal Santos y Mª Cristina Cañal Ruiz (2001) Música, Danza y Expresión Corporal en Educación Infantil y Primaria. Junta de Andalucía.
  • Mariela A. Ferreira Urzúa (2009) Un enfoque pedagógico de la danza. Revista “Educación física Chile”.
  • http://www.fundacionmenuhin.org/programas/muse1.html
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